viernes, 30 de octubre de 2009

LA MAMÁ PSICÓPATA

Hoy quiero hablar acerca de los seres más dulces, nobles y tiernos que nos brindan su amor incondicional, claro! hablo de las mamás.
Siempre nos cuidan, nos consienten, nos escuchan, nos tratan con amor y delicadeza, queriendo que estemos bien todo el tiempo.

Sería imperdonable no dedicarles una entrada en este blog. Pero 1 de cada 10 mamás, bueno... la verdad es que no sé cuántas exactamente, pero en todas las estadísticas importantes ponen así no? pues resulta que tiene un error en el chip que guarda la información de cómo tratar a sus hijos, ese chip que las programa para ser tiernas con sus retoños.

Así que debido a este terrible error los pequeños tienen que pasar por cada cosa, por ejemplo el otro día iba en el camión rumbo a la panadería y entre toda la gente que subía me llamó la atención un niñito de unos 10 años, más o menos llenito y de expresión asustadiza que subió las escaleras del micro por delante de una señora robusta con cara de pocos amigos que parecía más generala o la hermana maligna de la mamá de Malcolm que otra cosa, el niño a pesar de su edad no continuó caminando por el pasillo del autobús para buscar acomodarse o incluso un asiento, sino que esperó a su madre casi adherido a ella a que le pagara el pasaje al chofer.

Ya habiendo pagado la señora le dio un empujón al niño para que avanzara por el pasillo, mientras le gruñía -¡camina! el chamaquito continuó hacia atrás del camión y se detuvo más o menos a la mitad, pues otras personas le impedían seguir, entonces la "generala" le dijo que se agarrara de los asientos, sin embargo con eso de que los microbuseros son excelentes conductores, llegamos a un tope que el chofer pasó sin interesarle que los que veníamos atrás no éramos marranos, sino personas, así es que el pequeño no se pudo sostener bien y casi sale volando, ah! pero entonces Cruela salió al rescate y no lo dejó caer, pues claro, es su mami y lo cuida, lástima que no sé si al niñito le hubiera ido mejor si se iba contra los otros pasajeros que tenía a su lado o al sostenerlo su madrecita santa, porque le metió ¡tremenda zarandeada! mientras le enseñaba los colmillos y gritaba -¡veeeees! ¡te dije que te agarraras!

El niño sólo bajó la vista y no hizo ni un sólo ruido; unos minutos después la señora que iba sentada frente a los protagonistas de mi relato, se levantó y descendió del camión, pero antes de que lo hiciera, la mamá del niño lo tomó por el brazo dándole un "jalonzote" que casi lo desmembra y todo para hacerlo sentar.

Lo primero que vino a mi mente fue... "pobre niño cuando sea grande siempre va a necesitar de mami para todo o en su defecto va a ser un hombre manipulado por una mujer, porque es lo que ha vivido y por supuesto una de dos: o esta vieja es divorciada o su marido es un pobre imbécil maltratado.

Nosotras las mujeres siempre estamos culpando a los hombres de todos nuestros problemas, que si son unos patanes, que si unos infieles, que unos mentirosos, que son inútiles, que si no tienen carácter o que si son unos machistas, pero saben? si nosotras las mujeres nos ocupáramos de educar adecuadamente a nuestros hijos después no nos estaríamos quejando, lástima para los hombres de ahora, porque quizá ya los haya maleducado su mami, sin embargo mujeres como yo aún estamos a tiempo. No pierdan de vista todas las cosas graciosas que se pueden encontrar por la calle en cualquier momento.

viernes, 23 de octubre de 2009

TÚ Y YO


Muchas veces cuando salgo a la calle, observo a la gente; cómo se mueven, cómo es que hablan, cuál es la expresión que llevan en el rostro y desgraciadamente la mayoría de las veces esa expresión es parca, de hartazgo, de pocos amigos o lo que creo aún peor: completamente indiferente. Es como si fueran unos robots que caminan por hacerlo, porque para eso fueron hechos y nada más; seres que caminan, pero no ven, seres que oyen, pero no escuchan.

Cuando vamos por la acera y nos encontramos con estos robots, quizá sólo lo pasamos por alto porque se ha vuelto algo de todos los días, algo muy común, pero qué tal que ese robot o ese ser que tiene un semblante malhumorado y con poco ánimo no es un desconocido, sino alguien a quien amamos o tal vez, hasta nosotros mismos? Entonces la situación se torna complicada e incluso hasta triste, pues tuvimos la oportunidad de abrir los ojos y despertar un día más, sin embargo al parecer continúas dormido porque en lugar de que aprovechemos lo que tiene ese lapso de 24 horas preparado para nosotros, sólo estamos sin estar, somos zombies patéticos de una mala película de terror que lo que hacemos cuando abrimos la boca es quejarnos de lo difícil que es la vida ahora o lo horrible que es nuestro trabajo cuando lo tenemos y cuando no, entonces es lo terrible de no tenerlo; en fin parece que la inconformidad es una característica inherente al ser humano.

Nos encargamos de hacerle a los que nos rodean y hasta a nosotros mismos la vida miserable y lo increíble es que cualquier cosa es buena, hasta el detalle más insignificante es excelente para hacernos enfadar y discutir hasta con las personas más preciadas; pero entonces por qué no ocupar todo ese material al revés, sí, por qué no sólo nos ocupamos de alegramos por lo que poseemos. Por ejemplo si hoy es lunes y yo quería dormir hasta las doce del día, pero no pude porque debía asistir al trabajo a las ocho de la mañana, en lugar de fulminar a quien se me acerque porque muero de sueño o ignorarlos, mejor decido disfrutar mi día, elijo hacer mi trabajo lo mejor posible, saludar a toda la gente con la que me tope con una sonrisa que seguro me devolverán y al final del día llego a casa y me voy a la cama temprano con la satisfacción de haberme trazado un buen día.

Por qué no buscar cualquier cosa, hasta el detalle más insignificante para sentirnos felices, a gusto, plenos. Considero que está en nuestras manos aprender a disfrutar lo que cada uno de nosotros tiene frente a sí, llámese personas, empleos, viajes, dinero, salud, la luz del sol entrando por la ventana o la sonrisa de un pequeño que te mira mientras vas en el camión preocupado por un sin fin de asuntos.

Intenta un día salir con alegría de casa y ve regalando sonrisas a donde vayas, seguro tendrás un increíble día y a la mañana siguiente despertarás con las ganas de hacerlo nuevamente.

Hoy no discutas, solamente por hoy no te enojes, hoy no ofendas a nadie y trata con respeto a todo ser viviente, hoy, por hoy nada más se feliz cada minuto que pase, sólo por hoy déjate sorprender por el mundo, disfrútalo. Y cada mañana al levantarte piensa que... sólo es por el día de hoy.

¡Que tengan un excelente fin de semana!

martes, 20 de octubre de 2009

BIENVENIDA


Bienvenidos sean todos a Desde la Luna... sencillo rincón en el que tocaré temas cotidianos, pero no por eso insignificantes, que llenan nuestras vidas a diario; algunas veces tristes, otras divertidos, pero espero que junto conmigo disfruten todos y cada uno de ellos.